|
Es preferible viajar durante el día, sobre todo si se tienen problemas de vista o somos proclives a quedarnos dormidos. Si se viaja con niños hay que buscar las horas de menor radiación solar -mañana o atardecer-, y hacer paradas periódicas. Eso tranquiliza a los pequeños. Hay que tener cuidado con el aire acondicionado, puesto que reseca el ambiente y provoca fuertes cambios de temperatura cuando salimos del coche. Es conveniente abrir las ventanillas de vez en cuando, con el fin de humedecer el habitáculo. Si es alérgico, y está tomando antihistamínicos, consulte a su médico antes de viajar, ya que estos fármacos pueden producir somnolencia. Evite los problemas de mareo con las soluciones que hay en el mercado para minimizar sus efectos. No realice una conducción continuada durante mucho tiempo. Lo recomendable es que descanse cada dos horas o 200 kilómetros como mucho. No se fije una hora de llegada a su destino, puesto que con ello sólo conseguiremos ponernos más nerviosos y realizar una conducción imprudente. Al más mínimo síntoma de cansancio, pare durante al menos 15 minutos, tome aire, o descanse el tiempo necesario. Es conveniente disponer de un botiquín con analgésicos, vendas, desinfectante, anti-diarréicos y antibióticos de amplio espectro, que cubra diferentes infecciones. Disponga de lentes de corrección de repuesto.
|